El peluquero perfecto

Son muchas las veces que te has llevado una sorpresa, por no decir un desencanto, con tu peluquero, una vez que acabada tu sesión de belleza has comprobado que el corte realizado es mucho más extremo que el que esperabas. Seguramente llegaste a tu peluquero diciendo: “Quiero un corte bob y un toque de color para iluminar mi cara” y te has encontrado con que tu pelo está a la altura de las orejas (cuando lo querías por los hombros) y unas mechas muy rubias (cuando querías unos pequeños reflejos). ¿Por qué pasa eso? Básicamente cuando no controlas muy bien la terminología y piensas que la persona que te atiende es el peluquero perfecto para ti pero no te ha entendido. Es por este motivo por el que intentaremos darte unos consejos para que todo salga como tú quieres cuando acudas a tu peluquería.

1. Aprende a usar los términos o sé más sencilla

¿Tenemos claro lo que es un corte desfilado, bob, degradado o wavy? Y, lo más importante, ¿lo sabe tu peluquero? Si no estás segura, lo mejor es explicar fácilmente lo que quieres y ser muy explícito, diciendo que te corte cuatro centímetros en lugar de “córtame las puntas” o dejarlo todo claro antes de empezar con tu cabello. Es importante que estudies bien el salón al que vas a entrar, que mires discretamente a sus empleados y que preguntes sin tapujos. El peluquero perfecto no existe pero sí las intenciones perfectas en muchas peluquerías de Madrid. radical
2. Sé fiel a un peluquero

Tus gustos, tu vida, tu cara…todo eso lo conoce el peluquero al que vayas habitualmente. Es muy importante ser fiel a una persona que ya sepa qué te gusta y qué no. La confianza es primordial para adquirir los mejores resultados para tu cabello.

3. Las prisas no son buenas consejeras

No te metas en la primera peluquería que encuentres. Pregunta a tus amigas, investiga, indaga y decide qué quieres hacer al cien por cien. Nada de prisas a la hora de decidir qué tipo de corte quieres puesto que puedes arrepentirte. Cierto es que el pelo crece y es fácilmente recuperable -con el tiempo- pero también lo es que si no estás segura y decides dar el paso, puedes arrepentirte del resultado. Por tanto, acude con las ideas claras, con una foto del corte que quieres y déjate aconsejar por tu estilista.

4. Escuchar las recomendaciones de tu estilista

No siempre el corte que más te guste a ti te favorece. Lo mejor es dejarte llevar y guiar por tu estilista, oír sus consejos y decidir en base a lo que te diga. El peluquero perfecto te sabrá dar esa imagen que más te beneficie y te ayude a estar más guapa que nunca.